TAC o Resonancia Magnética

¿Resonancia Magnética o Tomografía Computerizada (TAC)?

Muchas veces, en el día a día de nuestra Clínica, los pacientes nos hacen esta pregunta. ¿Cuál es la mejor técnica diagnóstica? Los profesionales tenemos claro (¡casi siempre!) cual de estas dos técnicas es la más adecuada en cada caso.

La introducción de la Resonancia y la TAC, propiciaron una revolución en la imagen médica. Los estudios de TAC se generalizaron en la década de los 80 y los de RM en la de los 90, y desde entonces suponen un elemento imprescindible en el diagnóstico médico.

Como anécdota, recordar que, por ejemplo, en 1987 en el Hospital General de Elche, cuando una urgencia requería la realización de una TAC, era preciso remitir al paciente a Alicante, por ejemplo, cuando la sospecha era una hemorragia cerebral (cuadro muy grave y urgente). Era preciso llamar a ese centro, solicitar el estudio, autorizarlo, enviar al paciente, esperar varias horas y volver a valorarlo. Con el paso de los años, los equipos se instalaron en todos los centros hospitalarios públicos y en centros privados, y hoy es una herramienta generalizada en centros asistenciales. En el campo de la Resonancia Magnética ocurrió algo similar, con unos 10 años de retraso, aunque en los centros públicos de la comunidad valenciana el servicio de RM lo proporcionó una empresa privada, hasta la actualidad.

TAC o Resonancia Magnética

Sobre la cuestión inicial, el asunto es bastante sencillo.

Primero hay que saber en qué consiste cada técnica. La TAC se trata de un procedimiento que emplea radiaciones ionizantes, cuyas exploraciones son muy rápidas (en la actualidad), colocando al paciente en una mesa que avanza en el interior de un tubo, amplio y de escasa profundidad (unos 60 cm). La Resonancia Magnética no utiliza radiaciones ionizantes. Se coloca al paciente en un campo magnético homogéneo, en un entorno cerrado (similar a la TC aunque el tubo es de mayor profundidad, 150 cm) o abierto. El hecho de utilizar un campo magnético intenso condiciona la presencia de artefactos, una prótesis metálica por ejemplo, aunque cada vez de menor importancia. Las exploraciones de RM duran más que las de TAC, entre 30 y 60 minutos en general.

Segundo. La TAC se utiliza fundamentalmente en la valoración del pulmón y de la patología ósea. También la TAC es superior ante pacientes con patología urgente, dada la rapidez del estudio (por ejemplo traumatismos craneales, de tórax o abdomen) o en aquellos pacientes que al ser portadores de marcapasos no pueden introducirse en una sala de RM. La RM por contra, es la técnica de elección en el estudio de la patología musculoesquelética (músculos, articulaciones) y del sistema nervioso (cráneo, columna). La patología abdominal puede ser valorada por ambas técnicas, aunque existe una clara superioridad de la RM en el estudio de la patología ginecológica o prostática. Ambas técnicas pueden valorar de manera muy precisa el hígado, páncreas, riñones y resto de órganos abdominales.

En muchas ocasiones deben utilizarse ambas técnicas en la valoración completa de una patología, fundamentalmente en el campo articular. La RM valora muy bien una patología ligamentosa o tendinosa, mientras que la TAC muestra un excelente dibujo anatómico del hueso vecino..

Nuestro criterio, en Clínica Tesla, es siempre obtener la máxima calidad diagnóstica en cada caso, utilizando la técnica mas adecuada o la combinación de ambas. Utilizamos la TAC empleando siempre la mínima dosis de radiación y protegiendo al paciente en la mayor medida posible, utilizando protocolos de baja dosis de forma sistemática. Los exámenes de RM se platean teniendo en cuenta las características del paciente y de la patología a explorar, limitando la duración del estudio en la medida en que esto sea posible.

Foto: Estudio de TAC de tobillo

TAC o Resonancia Magnética

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