Día Mundial del Cáncer de Mama: diagnóstico precoz

Son ya muchos años y muchos los recursos dedicados a luchar contra esta enfermedad, que afecta a tantísimas mujeres.

La medicina ha conseguido disminuir la mortalidad por cáncer de mama, mediante dos pilares básicos: el diagnóstico precoz y los grandes avances en su tratamiento.

El tratamiento del cáncer de mama cada vez es más personalizado debido a la importancia de las características biológicas del tumor (inmunohistoquímica). Constantemente se consolidan nuevos fármacos que actúan sobre eslabones diferentes de la cadena neoplásica.

Actualmente tenemos que conocer exactamente qué parámetros biológicos tiene la enfermedad de cada paciente para utilizar el tratamiento más apropiado.

Se vislumbra que en el futuro habrá tantos cánceres de mama como pacientes y cada una recibirá un tratamiento diseñado específicamente para ella.

Para conseguir el mayor éxito, en dichos tratamientos, estamos obligados a colaborar estrechamente especialidades médicas como cirujanos, ginecólogos, radiólogos, patólogos, radioterapeutas, cirujanos plásticos, oncólogos, psicólogos, etc.

En cuanto al diagnóstico precoz, la mamografía sigue siendo la prueba idónea en el cribado del cáncer de mama, por su elevada sensibilidad en relación con su baja agresividad y coste.

Entendiendo por cribado a las revisiones periódicas realizadas en pacientes sanas para conseguir un diagnóstico temprano.

Es importante resaltar el gran avance tecnológico que ha experimentado la mamografía en las últimas décadas, especialmente debido a la adquisición digital de las imágenes.

Podemos hablar de una nueva era en esta técnica de imagen. Actualmente, no sólo supone mucha menor radiación (cuando se utilizan detectores de cuenteo de fotones), sino también una calidad de imagen y resolución difíciles de imaginar en el pasado.

Esto permite diagnosticar y biopsiar lesiones cada vez más pequeñas.

El papel de la resonancia magnética de mama es crucial para valorar la extensión de la enfermedad y en el control de pacientes de alto riesgo.

Nuevas técnicas como la tomosíntesis que permite visualización en 3D de la mama (basada en los mismos principios básicos que la mamografía) están abriéndose camino, aunque aún no está completamente establecido si es una técnica adecuada para el cribado del cáncer de mama.

A pesar de que los programas de prevención de cáncer de mama han demostrado su utilidad, todavía no se ha llegado a un consenso sobre tres eternas preguntas:

  1. A qué edad deben comenzar las revisiones periódicas (40,45,50?)
  2. Cada cuánto tiempo deben realizarse ( Anual, bianual?)
  3. Durante cuando tiempo deben hacerse (69,74,79?)

Un estudio publicado recientemente en la revista de gran impacto Cancer (agosto 2017) compara los tres protocolos de screening más habituales, utilizados en miles de pacientes. Llegando a la conclusión de que el cribado anual, empezando a los 40 años consigue una reducción de la mortalidad del 40%, la cual es superior a la reducción de la mortalidad conseguida por los otros protocolos.

El análisis es serio y fiable, lo que me anima a compartirlo, aunque sé que probablemente volveremos hablar de estas controversias del diagnóstico del cáncer de mama que generan dudas entre nuestras pacientes.

Sin duda, todas las mujeres debemos incorporar a nuestras ajetreadas vidas la mamografía anual.

Mª José Fuster Selva

Doctora en Medicina y Médico Especialista en Diagnóstico Médico por Imagen

Cáncer de mama. Maria José Fuster Selva es doctora en medicina y médica especialista en Radiodiagnóstico

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